Ajos

ALLIUM SATIVUM: Raíz bulbosa, compuesta de 6 a 12 dientes.
Ajos blancos: son rústicos, de buena productividad y conservación.
Ajos rosados: No se conservan muy bien.   Son más precoces que los blancos.

Siembra en octubre a principio de enero.
El   ancho de los surcos será de 50 cm y los bulbillos se plantarán a 20 cm entre  sí y a 20-25 cm entre líneas. La profundidad de 2-3 cm, 4 a lo sumo, o en filas  a 12 cm.

El ajo es un cultivo que  cubre poco el terreno y, por tanto es sensible a las malas hierbas.
Los abonos orgánicos maduros deben ser  incorporados algún tiempo antes de la siembra.
El abono fosfórico favorece la conservación del producto.
El ajo puede   resultar sensible a las carencias de boro y molibdeno.

Plagas y tratamientos:

 

  • Mosca de la  cebolla ( Phorbia antigua) La hoja palidece y después muere.  Dimetoato 40% LE, a  100-125 cc/Hl.
  • Tiña del ajo y  de la cebolla ( Lita alliela )  IMIDAN  PM, a    250-300 g/Hl.
  • Polilla  ( Laspeyresia nigricana  Steph): sembrando pronto, no afecta.
  • Gorgojo del ajo  (Brachycerus algirus  F.)  IMIDAN PM, a    250-300 g/Hl.
  • Mildiu  ( Phytophthora infestans ) Clortalonil 15% + Oxicloruro      de cobre 30%
  • Roya ( Puccinia  allii ,  P. porri )  THIOCUR COMBI 35 GR/15 LITROS  1 SOBRE 2 MOCHILAS
  • Podredumbre blanca interior (Sclerotium cepivorum )

Se realiza la escarda manual o se aplica herbicida:
Oxifluorfen 24% 1-2 l/ha –  Pendimetalina   4-6 l/ha,   Clortal  35% + Propacloro 25%»10-12 l/ha

Recolección:

En las plantaciones de  otoño son necesarios 8 meses para llegar a la cosecha y 4 meses o 4 meses y  medio en las plantaciones de primavera. La humedad del terreno en contacto con las cabezas ya maduras provocan en las túnicas externas ennegrecimientos y  podredumbres, ocasionados por la acción de hongos, que  deterioran la calidad de la cosecha. El momento justo de la  cosecha corresponde a la completa desecación de las hojas, realizando el  arranque de las cabezas con buen tiempo. Adelantar en exceso el momento  de la recolección produce disminución de la cosecha y pérdida de calidad.

Los bulbos arrancados con hoja se dejarán en el terreno durante 4-5 días (siempre que el clima lo permita) y  posteriormente se almacenan y  enristran. A medida que se vayan recogiendo los bulbos se deberá limpiar la  tierra adherida.