Control biológico de plagas

El cultivo intensivo en invernadero, crea condiciones de humedad y temperatura favorables para el cultivo de plantas de origen tropical, como tomates, judías o pepinos.

Pero esas mismas condiciones, son favorables también a insectos como la mosca blanca , el minador o tisanopteros, resistentes a los insecticidas normales.

Una vez localizado el origen de dichas plagas, se identificó a los predadores y parásitos que mantenían el equilibrio en el ecosistema original.

La introducción de antagonistas de las plagas, junto con el empleo de substancias no toxicas de origen natural, constituye el control biológico de plagas y enfermedades, que debe ir unido a un cuidado de las condiciones de crecimiento del cultivo.

El control biológico es un elemento clave en toda estrategia innovadora para la defensa de los cultivos dentro del respeto del medio ambiente.

La posibilidad de controlar especies perjudiciales resistentes a los productos químicos, la reducción del número de tratamientos y la posibilidad de evitar el efecto fitotóxico de los plaguicidas, son ventajas fundamentales.

Insectos y ácaros son instrumentos para la lucha biológica, técnica de la defensa de los cultivos, que nace del estudio de los equilibrios presentes en la naturaleza entre los organismos dañinos y sus antagonistas naturales. estos últimos son criados en grandes cantidades para ser después distribuidos sobre los cultivos, con el fin de reducir las poblaciones de fitófagos

Cryptolaemus montrozieri : depredador de la cochinilla algodonosa
Phytoseilus persimilis : depredador de la araña roja
Orius laevigatus : depredador de trips
Amblyseius cucumeris : ácaro depredador de trips
Anthocoris nemoralis : depredador de la psylla del peral
Aphidius colemani : parásito de pulgones
Chrysoperla carnea : depredador de pulgones
Adalia bipunctata  : depredador de pulgones
Diglyphus isaea : parásito de liriomyza
Dacnusa sybirica : parásitoide de liriomyza
Encarsia  formosiana : parásito de trialeurodes mosca blanca
Eretmocerus mundos : parásito de bemisia mosca blanca
Macrolophus caliginosus : depredador de mosca blanca
Heterorhabditis bacteriophora : nematodos entomopatógenos de larvas de coleópteros

Extractos vegetalses

Preparados de cola de caballo, cebolla, ajo y rábano se emplean contra enfermedades criptogámicas, para el control de la Monilia en frutales.

Extractos de ortiga, consuelda mayor, tanaceto, helecho, ajenjo y manzanilla se han utilizado contra pulgones y otras plagas.

El efecto de los extractos de plantas sobre las enfermedades, se produce por el fortalecimiento estructural de la planta, incrementando su resistencia a la penetración de los micelios de los hongos y a las picaduras de insectos chupadores como los pulgones, o bien estimulando un desarrollo vigoroso para superar un ataque. Los extractos de algas son ricos en nutrientes, oligoelementos, sustancias de crecimiento y vitaminas, que parecen incrementar la resistencia de la planta.

Los extractos pueden actuar como repelentes de los insectos, tal es el caso del tanaceto y del ajenjo, o pueden ser directamente tóxicos como el pelitre, la rotenona y la cuasia.

Las sustancias repelentes pueden ser utilizadas en forma preventiva y/ o asociadas con polvo de roca o extractos de ruibarbo y ortiga que tienen un efecto irritante.

  • Para repeler pulgones e insectos chupadores, utilizar infusión de hojas de ruda + hojas de salvia (200 gr. en conjunto/1 litro de agua).
  • Para repeler pulgones, gorgojos, ácaros y orugas, resulta efectiva la  infusión de ajenjo (150 gr de planta fresca / 1 litro de agua).
  • Purin de ortigas: Es básicamente preventivo del ataque de los insectos. Se deja macerar en un recipiente no metálico 100 g. de ortigas en 10 litros de agua durante 2 días. Se pulveriza.
  • Solución de Tabaco: Macerar 60 g de tabaco en 1 litro de agua, agregándole 10 gr. de jabón blanco. Se pulveriza, diluyendo en 4 lts de agua. Controla cochinillas, pulgones y gusanos.
  • Alcohol de ajo: 5 dientes de ajo, medio litro de alcohol y medio litro de agua.Se guarda en frasco tapado y frío . Se utiliza ante el ataque de ácaros, pulgones y gusanos.
  • Azufre:Se usa en espolvoreo o pulverizaciones como preventivo de hongos. La dilución se prepara con 400 gr. en 100 lts de agua. Se usa mucho contra el oídio.
  • Cenizas: Para evitar que los gusanos ataquen a las verduras de hoja podemos rodearlas con ceniza de madera
  • Acederas (Rumex sp) : cuyo difícil control como malezas se debe en gran parte a su resistencia a prácticamente todo tipo de patógenos y plagas de insectos, tienen un mecanismo de defensa particularmente bien desarrollado. El extracto de acedera mostró ser la más efectiva de 40 sustancias diferentes ensayadas en el laboratorio contra el oidio en pepinos y manzanas, y era comparable al azufre. Los ensayos al aire libre no fueron igual de efectivos ya que la sustancia activa se degrada rápidamente por efecto de la luz y
    temperatura y es lavada por lluvias fuertes. En periodos de lluvias abundantes el producto debe aplicarse con frecuencia de 7 a 8 días.

El control biológico de las malas hierbas es una forma ecológica y habitualmente eficaz de luchar contra ellas. En algunas ocasiones es además muy contraproducente utilizar herbicidas, como es en el caso de superficies en desnivel y sujetas a escorrentías, pues la vegetación que sostiene las tierras con sus raíces, tras su eliminación dejará el terreno desnudo y a merced de la erosión, con el riesgo que ello conlleva de desplazamientos o corrimientos del terreno.

Normalmente se eliminan las hierbas recien germinadas con labores superficiales, en el caso de pastos y céspedes se anula la proliferación de malas hierbas utilizando especies leguminosas, como el trébol, cuya superficie cobertora impide que las semillas de las hierbas indeseables puedan ejercer la fotosíntesis al quedar aisladas de la luz del sol; además, las leguminosas son plantas que enriquecen el suelo gracias a determinadas bacterias de sus raíces, capaces de fijar el nitrógeno atmosférico.