Influencia de la luna en las plantas

Los campesinos de antes regulaban las siembras  siguiendo las fases de la luna.

Hoy la agricultura orgánica reconoce la influencia ejercida por la luna sobre los cultivos.

La luna obra por dos mecanismos. En primer lugar; por su luz, que si bien no es suficiente como para producir fotosíntesis, resulta suficientemente activa para influir en los mecanismos fotoperiódicos, que inciden sobre la floración. Los rayos lunares serían así, más penetrantes que los del sol, y llegarían hasta la semilla sembrada.

En segundo término, el embrión sentiría la atracción y movilización de sus líquidos internos. Al respecto se argumenta que del mismo modo que la luna ejerce su influencia (en conjugación con el sol) sobre las mareas, actúa también sobre los líquidos que integran todo tejido vivo.

Luna Nueva:

Buena para cortar  leña, plantar lechuga,  y hortalizas.
Es buen momento para dar vuelta la tierra,  morirán  los insectos .

Luna Creciente:

Buena para sembrar o plantar, plantas de rápido desarrollo. Ideal para plantas donde se aproveche las hojas y los tallos, retrasa flores y frutos.
Buena para realizar injertos y podar, las heridas cicatrizan mejor.

Luna Llena:

Esta fase lunar, estimula la proliferación de microorganismos, no podar, pero sí sirve para preparar mantillo. Adecuada para plantar vegetales donde aprovecharemos las raíces y bulbos. Las cosechas de esta luna se conservan mejor.

Luna Menguante:

Esta fase retarda el desarrollo vegetativo, con lo cual da mayor cantidad de
granos. Ideal para sembrar y plantar vegetales de los cuales aprovecharemos las
flores, frutos y semillas. Todo lo podado en esta fase crecerá lentamente.